🏔️🥘 Arroz Montañés Tradicional: El abrazo reconfortante de Cantabria
Este arroz montañés es mucho más que un simple guiso; es la memoria culinaria de los valles cántabros, donde el invierno se hace largo y la cocina se convierte en refugio. Originario de las zonas interiores de Cantabria como Campoo, Liébana o el Valle del Pas, este plato nació de la necesidad de alimentar a familias de pastores, ganaderos y campesinos con lo que la tierra y la granja proporcionaban.
La combinación de alubias de la huerta con las carnes de la matanza del cerdo crea una sinfonía de sabores que habla de autosuficiencia y aprovechamiento. Cada cucharada es un viaje a las casas de piedra con cocina de leña, donde el guiso burbujeaba durante horas mientras fuera caía la nieve o la lluvia fina tan característica del norte.
- ⏱️ Tiempo total: 2 horas 30 minutos (con remojo)
- 👨🍳 Tiempo activo: 45 minutos
- 🔥 Dificultad: Media
- 🍽️ Raciones: 6 personas
- 🌶️ Picante: Nulo (salvo chorizo picante opcional)
- 🌡️ Servicio: Muy caliente
- 🏙️ Propósito: Familiar/Festivo/Invernal
- 🌏 Origen: Cantabria, norte de España
- 🔥 Técnica clave: Cocción lenta y reposo
🌱 Legumbres y cereales
- 250 g de alubias blancas (pochas de Cantabria o alubia planchada)
- 300 g de arroz bomba o arroz redondo de grano corto
🐷 Carnes de la matanza
- 400 g de costilla de cerdo troceada (preferiblemente de cerdo de raza autóctona)
- 200 g de morcilla de cebolla cántabra (de Burgos o de Aranda si no encuentras)
- 150 g de tocino entreverado o panceta ibérica
- 2 chorizos para cocer (chorizo de Cantabria o chorizo blanco)
- 1 hueso de jamón o hueso de rodilla de ternera (opcional pero recomendado)
🥬 Verduras de la huerta
- 1 cebolla grande amarilla o dulce
- 2 zanahorias medianas
- 1 pimiento verde italiano
- 3 dientes de ajo
- Un puñado de guisantes frescos o congelados (tradicional en primavera)
- 4-5 hojas de repollo o berza (opcional pero tradicional)
🧂 Aromáticos y condimentos
- 2 hojas de laurel fresco
- 1 cucharadita de pimentón dulce de La Vera
- 3-4 litros de agua o caldo de carne suave
- 4-5 cucharadas de AOVE (aceite de oliva virgen extra)
- Sal marina al gusto
- Perejil fresco para decorar
- Un chorrito de vinagre de manzana o de Jerez (para servir, opcional)
Secreto: Usa alubias pochadas de Cantabria si las encuentras, son más tiernas y se cocinan más rápido que las alubias secas normales.
👨🍳 Preparación paso a paso
El arroz montañés requiere paciencia y respeto por los tiempos de cada ingrediente. No se trata de un guiso rápido, sino de una cocción lenta donde cada elemento aporta su esencia al conjunto. La clave está en el orden correcto y en no apresurar ninguna fase.
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Remojo de las alubias (la noche anterior):
Pon las alubias en un bol grande con agua fría abundante (el triple de volumen que las alubias). Añade una cucharadita de sal y deja en remojo mínimo 12 horas, preferiblemente toda la noche. Esto hidrata el grano y reduce el tiempo de cocción. -
Cocción de las alubias (día de la preparación):
Escurre las alubias y lávalas bajo el grifo. Ponlas en una olla grande con agua fría sin sal (las legumbres no deben salarse al principio). Añade 1 zanahoria pelada entera, media cebolla sin pelar (solo lavada) y 1 hoja de laurel. Lleva a ebullición, espuma si es necesario, y luego baja a fuego medio-bajo. Cocina 45-60 minutos hasta que estén tiernas pero enteras. Reserva las alubias con su caldo. -
Sellar las carnes:
En una cazuela grande de barro o hierro fundido, calienta 3 cucharadas de AOVE. Sella la costilla de cerdo a fuego fuerte hasta que esté dorada por todos lados. Retira y reserva. En la misma grasa, dora los chorizos enteros y el tocino durante 3-4 minutos. Retira también. -
El sofrito de base:
En la misma cazuela (con la grasa de las carnes), sofríe la cebolla picada fina durante 8-10 minutos a fuego medio hasta que esté transparente. Añade el pimiento verde picado y la zanahoria restante en rodajas. Cocina 5 minutos más. -
Aromatizar:
Agrega los ajos picados y sofríe 1 minuto sin que se quemen. Retira momentáneamente del fuego y añade el pimentón dulce, removiendo rápidamente para que se integre con el aceite pero sin quemarse (quedaría amargo). -
Reunir todos los elementos:
Vuelve la cazuela al fuego y añade todas las carnes reservadas (costilla, chorizo, tocino). Si usas hueso de jamón o ternera, añádelo ahora. Incorpora las alubias cocidas (sin el caldo todavía) y mezcla todo bien. -
Crear el caldo:
Vierte el caldo de cocer las alubias (colado) hasta cubrir generosamente todos los ingredientes (unos 2-2.5 litros). Añade la otra hoja de laurel. Si usas repollo o berza, añádelo ahora troceado. Lleva a ebullición y luego baja a fuego medio. Cocina 30 minutos para que los sabores se integren. -
El momento del arroz:
Pasados los 30 minutos, añade el arroz y la morcilla (puedes ponerla entera o troceada, según prefieras). Si usas guisantes, añádelos ahora. Cocina a fuego medio durante 18-20 minutos, sin remover en exceso para no romper las alubias. -
Reposo obligatorio:
Cuando el arroz esté al dente pero con caldo, retira del fuego. Tapa la cazuela con un paño limpio (no con la tapa) y deja reposar 10-15 minutos. Este reposo es sagrado: permite que el arroz termine de absorber los sabores y que la grasa se integre armoniosamente.
✨ Presentación y ritual del servicio
Se sirve directamente en la cazuela de cocción, llevada a la mesa humeante sobre un posacazuelas. Tradicionalmente se coloca en el centro de la mesa y cada comensal se sirve con cuchara de madera, empezando por los bordes donde el arroz está más caldoso.
En las casas cántabras, este plato se acompaña obligatoriamente con pan de pueblo (de escanda o trigo) para mojar en el caldo sobrante. Se suele servir en platos hondos de loza blanca con borde azul, y cada comensal puede añadir un chorrito de vinagre suave al gusto, costumbre que viene de los antiguos pastores que así compensaban la grasa de las carnes.
💡 Consejos y secretos de las abuelas cántabras
- El agua de Cantabria: Si puedes, usa agua mineral baja en cal para cocer las alubias. El agua dura del grifo endurece las legumbres.
- Sin prisas: Este no es un plato para hacer con prisa. La cocción lenta es lo que desarrolla los sabores complejos. Planifica hacerlo un domingo o día festivo.
- La morcilla al final: Algunas cocineras añaden la morcilla los últimos 10 minutos para que no se deshaga completamente y mantenga su textura.
- Desgrasar opcional: Si prefieres un plato menos graso, después del reposo puedes retirar el exceso de grasa de la superficie con una cuchara sopera.
- Mejora al día siguiente: Como todos los guisos de legumbres, este arroz sabe incluso mejor al día siguiente. Recalienta suavemente con un poco de caldo o agua.
📝 Historia y tradición montañesa
- Este plato tiene sus raíces en la cultura pasiega y campurriana, donde las familias vivían aisladas en invierno y necesitaban platos nutritivos que duraran varios días.
- Originalmente se preparaba en pucheros de barro sobre el llar (hogar) de las cocinas de leña, donde el fuego bajo mantenía el guiso caliente durante horas.
- Las alubias eran un cultivo fundamental en las huertas cántabras, ya que se conservaban secas todo el invierno y eran fuente principal de proteínas vegetales.
- En muchas familias se preparaba el lunes con las sobras del cocido del domingo, añadiendo arroz para "estirar" la comida para toda la semana.
- Existe una variante llamada "arroz montañés de vigilia" que sustituye las carnes por bacalao desalado, para los días de abstinencia.
⚖️ Información nutricional (por ración)
- 🔥 Calorías: 680-720 kcal
- 🍗 Proteínas: 42-45 g
- 🥑 Grasas: 28-32 g
- 🍚 Carbohidratos: 65-70 g
- 🥬 Fibra: 14-16 g
- 🦴 Hierro: 6-8 mg (45-60% CDR)
- 💪 Zinc: 5-6 mg (45-55% CDR)
Plato extremadamente completo desde el punto de vista nutricional: combina proteínas de alta calidad animal (cerdo) con proteínas vegetales (alubias), creando un perfil aminoacídico completo. Rico en hierro de fácil absorción (de las carnes) y fibra soluble e insoluble (de las alubias). Aporta energía de liberación lenta (carbohidratos complejos del arroz y legumbres) ideal para climas fríos o jornadas de trabajo físico. Alto en potasio y magnesio. Consumir con moderación por su contenido calórico.
🏙️ Contexto cultural y geográfico
Este arroz huele a leña quemándose en la chimenea, a hierba mojada después de la lluvia y a establo cercano. Se consume en casas de piedra con techos de teja árabe, en pueblos como Reinosa, Potes o San Vicente de la Barquera, donde el invierno es largo y los días cortos.
El ambiente es de reunión familiar alrededor de la mesa de la cocina, con mantel de hule a cuadros y luz tenue. Fuera, el viento sopla en los puertos de montaña y la niebla se adhiere a las laderas. Es un plato que se disfruta en silencio, saboreando cada bocado como si fuera un pequeño tesoro contra el frío.
🍺 Maridaje recomendado
Vino tinto con cuerpo: Un Rioja Crianza o Reserva, con taninos suaves que cortan la grasa de las carnes. Un Ribera del Duero joven también funciona.
Vino de la tierra: Los vinos de la D.O. Costa de Cantabria, especialmente los tintos de la variedad mencía, maridan perfectamente con la cocina local.
Sidra natural: La bebida tradicional cántabra por excelencia. Una sidra natural asturiana o cántabra, escanciada, limpia el palato maravillosamente.
Agua de manantial: Agua mineral sin gas, preferiblemente de manantiales cántabros como Fontibre, para quienes no consumen alcohol.
🌡️ Conservación y recalentado
Se conserva bien 3-4 días en refrigeración en recipiente hermético. Congelar no recomendable porque las alubias cambian de textura. Para recalentar: añadir un poco de caldo o agua, tapar y calentar a fuego muy bajo, removiendo ocasionalmente. El arroz montañés mejora de un día para otro, ya que los sabores se integran mejor. Recalentar siempre a temperatura homogénea, nunca en microondas a máxima potencia.
🔄 Variaciones regionales
Arroz montañés con berza (Cantabria oriental)
- Se añaden hojas de berza (col gallega) troceadas, dando un sabor más terroso y una textura diferente.
Arroz a la montañesa con alubias negras (Asturias occidental)
- En zonas limítrofes con Asturias se usan alubias negras o fabes, creando un contraste de color interesante.
Arroz montañés con carne de ternera (Campoo)
- Se sustituye parte de la costilla de cerdo por carne de ternera campurriana, más magra y con sabor diferente.
Arroz montañés de vigilia (para Cuaresma)
- Versión sin carnes, con bacalao desalado, garbanzos y espinacas, para los días de abstinencia católica.
📏 Sustituciones de ingredientes
- Alubias secas no disponibles: Usar alubias cocidas de bote (2 latas de 400g). Añadirlas junto con el arroz y usar caldo de carne en lugar del agua de cocción.
- Sin tiempo para remojo: Usar alubias pochadas (que no necesitan remojo) o poner las alubias en agua hirviendo, apagar el fuego y dejar 1 hora en lugar de remojo nocturno.
- Para versiones más ligeras: Usar costilla magra, retirar la piel del chorizo y usar tocino magro. Eliminar el exceso de grasa con una cuchara antes de servir.
- Vegetariano (no tradicional): Omitir todas las carnes, usar caldo de verduras, añadir setas variadas y un chorrito de salsa de soja para umami. Las alubias aportarán las proteínas.
- Sin morcilla: Sustituir por más chorizo o añadir un poco de pimentón ahumado para simular el sabor.
📌 Reflexión final sobre el plato
El arroz montañés es la memoria gustativa de un pueblo acostumbrado a mirar a la montaña, a resistir inviernos largos y a encontrar consuelo en la cocina. No es un plato pretencioso ni sofisticado, pero contiene dentro de su humildad toda la sabiduría de generaciones de mujeres que transformaban lo disponible en festín.
Cada cucharada cuenta una historia de trabajo en el campo, de matanzas compartidas con los vecinos, de huertas que daban lo justo y de fogones que nunca se apagaban. Prepararlo hoy es conectar con esa Cantabria profunda y verdadera, la que no aparece en las postales pero que es el alma de la región.
Te invitamos a cocinarlo en un día gris, a compartirlo con quien aprecie la cocina con raíces, y a entender que a veces el progreso no está en inventar cosas nuevas, sino en no olvidar lo que siempre ha funcionado. Que este arroz te abrace como abrazan las montañas cántabras a quienes las aman.