Vinos de Murcia: Monastrell, secano y tres paisajes que no saben igual
La Región de Murcia suele resumirse con una palabra: Monastrell. Es una puerta de entrada lógica, pero no basta para entender un territorio que cambia entre las sierras de Bullas, el altiplano de Yecla, la amplitud de Jumilla y las zonas más cálidas próximas al Campo de Cartagena. La misma variedad puede dar vinos muy distintos según la altitud, el suelo, la edad de las cepas, el momento de vendimia y la intención de la bodega.
Murcia tiene dos denominaciones propias —DOP Bullas y DOP Yecla—, dos indicaciones geográficas —IGP Murcia e IGP Campo de Cartagena— y una presencia esencial en la DOP Jumilla, que cruza la frontera con Albacete. Esa diferencia administrativa importa: Jumilla es profundamente murciana en historia y paisaje, pero no es exclusivamente murciana.
Esta guía explica las figuras protegidas, las variedades, los estilos, los errores más frecuentes y las claves para comprar mejor. También presta atención a los rosados, blancos, dulces y espumosos, porque reducir Murcia a tintos concentrados sería perder una parte importante de su diversidad.
Para empezar rápido: Bullas ofrece una lectura más serrana y de altitud; Yecla concentra su identidad en un solo municipio; Jumilla combina un territorio amplio entre Murcia y Albacete; y las IGP permiten trabajar con mayor flexibilidad en otras zonas de la región.
Índice rápido
Cómo leer el mapa del vino murciano
Murcia es pequeña en superficie si se compara con otras comunidades vitivinícolas, pero su mapa no es uniforme. En el noroeste aparecen sierras, valles y viñedos a mayor altitud; en el nordeste domina el altiplano; hacia Jumilla se abren mesetas y corredores interiores; y al acercarse al litoral aumentan la aridez, la suavidad invernal y la influencia mediterránea.
La primera clave es distinguir las figuras propias de la comunidad. Bullas y Yecla aparecen en el listado oficial de Murcia como DOP. La IGP Murcia ofrece un ámbito regional más flexible, mientras que Campo de Cartagena protege vinos de Cartagena, Torre Pacheco, La Unión y Fuente Álamo.
La segunda clave es entender Jumilla. La denominación toma su nombre del municipio murciano y allí se concentra una parte esencial de su historia, pero también incluye seis municipios de Albacete. Por eso debe aparecer en esta guía y, al mismo tiempo, explicarse como figura supraautonómica.
La tercera clave es no confundir clima cálido con falta de diversidad. Altitud, orientación, suelos calizos, amplitud térmica y edad del viñedo permiten conservar frescura incluso en una región de lluvias escasas y veranos intensos.
Figuras oficiales del vino en Murcia
Ordenar bien las figuras evita dos errores: olvidar Jumilla por no ser exclusivamente regional o sumar como murcianas zonas que quedan fuera de la comunidad. La siguiente tabla separa el tipo de protección, el ámbito y la lectura práctica para el consumidor.
| Figura | Tipo | Ámbito | Uvas o estilos clave | Lectura práctica |
|---|---|---|---|---|
| DOP Bullas | DOP / DO | Bullas, Cehegín, Mula, Pliego, Ricote y partes de Calasparra, Caravaca, Lorca y Moratalla | Monastrell, Macabeo, rosados, tintos, blancos y espumosos | La cara más serrana y de altitud del vino murciano. |
| DOP Yecla | DOP / DO | Término municipal de Yecla | Monastrell, Macabeo, tintos jóvenes, crianzas y ensamblajes | Una denominación concentrada en un municipio de altiplano. |
| DOP Jumilla | DOP supraautonómica | Jumilla y seis municipios de Albacete | Monastrell, viñas viejas, tintos, rosados, blancos y dulces | La referencia murciana más conocida, pero con territorio compartido. |
| IGP Murcia | IGP / Vino de la Tierra | Ámbito regional definido en el pliego | Blancos, rosados y tintos con mayor libertad varietal y de estilo | Útil para proyectos que no buscan encajar en una DOP concreta. |
| IGP Campo de Cartagena | IGP / Vino de la Tierra | Cartagena, Torre Pacheco, La Unión y Fuente Álamo | Blancos, rosados, tintos y dulces naturales | La lectura más meridional, cálida y mediterránea del mapa regional. |
La categoría no decide por sí sola la calidad. Una DOP impone un marco territorial y técnico más concreto; una IGP permite mayor flexibilidad. En ambos casos conviene mirar productor, variedad, añada, parcela y estilo de elaboración.
De los lagares tradicionales a la nueva lectura de la Monastrell
La vid forma parte del interior murciano desde hace siglos. El clima seco, la buena adaptación de la Monastrell y la capacidad de la uva para soportar condiciones exigentes ayudaron a consolidar una cultura de viñedo en vaso, cooperativas, bodegas familiares y comercio de vinos con color y estructura.
Durante mucho tiempo, buena parte del relato exterior se centró en concentración, alcohol y madurez. Ese estilo todavía existe y puede tener sentido, pero ya no explica toda la región. Muchos proyectos actuales trabajan con vendimias más precisas, menos extracción, crianzas más contenidas y parcelas de mayor altitud para conservar fruta, hierbas, tensión y frescura.
También se ha recuperado el interés por viñedos viejos y por vinos que explican mejor su origen. La edad de la cepa no garantiza automáticamente calidad, pero suele asociarse a rendimientos más contenidos, raíces profundas y una relación más estable con el terreno cuando el viñedo está bien cuidado.
La evolución más interesante no consiste en negar la potencia natural de la Monastrell, sino en administrarla. Un vino murciano puede tener madurez y, al mismo tiempo, conservar equilibrio, acidez y capacidad para acompañar comida.
Secano, altitud y suelos calizos: por qué Murcia no sabe igual en todas partes
La lluvia escasa obliga a la vid a trabajar en condiciones exigentes. El secano limita el vigor, reduce naturalmente los rendimientos en muchas parcelas y concentra la relación entre planta y suelo. Sin embargo, no todos los secanos son iguales: cambia la profundidad del terreno, la capacidad de retener agua, la pendiente y la exposición al viento.
Los suelos calizos son frecuentes en las zonas interiores. Pueden combinar piedras, arenas, arcillas y carbonatos, con una materia orgánica generalmente baja. La permeabilidad y la reserva de humedad del subsuelo son decisivas para que la cepa atraviese el verano.
La altitud es una herramienta fundamental para conservar frescura. Yecla sitúa buena parte de sus viñedos en una altiplanicie; Bullas trabaja en un paisaje más montañoso; y Jumilla reúne mesetas, corredores y sierras. Las noches más frescas pueden ralentizar la maduración y ayudar a mantener acidez y aromas.
Cerca del Campo de Cartagena la lectura cambia: temperaturas más suaves en invierno, veranos cálidos, menor altitud y una influencia marítima más clara. Por eso las IGP no son un apéndice sin interés, sino una forma de completar el territorio regional.
Monastrell: la uva que une Murcia sin volverla uniforme
La Monastrell necesita calor y una temporada larga para madurar. En Murcia encuentra esas condiciones, pero su expresión cambia mucho. Puede mostrar mora, ciruela, cereza negra, hierbas mediterráneas, pimienta, regaliz, monte bajo y una estructura tánica firme. En zonas más altas o con vendimias ajustadas puede conservar una frescura sorprendente.
Un error habitual es asociarla automáticamente con vinos pesados. La potencia depende del grado de madurez, la extracción, el alcohol, la madera y el equilibrio final. Una Monastrell joven puede ser jugosa y directa; una de viñedo viejo puede ser profunda sin resultar dulce; y un rosado puede tener suficiente estructura para acompañar una comida completa.
La variedad también se utiliza en vinos dulces y de licor. En esos estilos, la fruta madura, la concentración y el azúcar necesitan una acidez suficiente para evitar una sensación plana. Bien elaborados, pueden acompañar quesos intensos, chocolate negro o postres de frutos rojos.
Para comparar Monastrell de verdad, prueba vinos de Bullas, Yecla y Jumilla con una crianza similar. La diferencia de altitud, suelo y parcela se percibe mejor cuando la madera no domina la cata.
DOP Jumilla: viñas viejas entre Murcia y Albacete
Jumilla es la denominación murciana más reconocible para muchos consumidores, pero su territorio no termina en la frontera autonómica. Comprende el municipio de Jumilla y seis municipios albaceteños: Albatana, Fuente-Álamo, Hellín, Montealegre del Castillo, Ontur y Tobarra.
La amplitud geográfica explica que no exista una única Jumilla. Hay parcelas más cálidas y otras más elevadas, suelos con distinta proporción de piedra, arena o arcilla y viñedos con edades muy diferentes. La Monastrell domina, pero el estilo final depende del lugar y de la bodega.
Qué estilos puedes encontrar: Los tintos jóvenes priorizan fruta y facilidad de consumo. Las selecciones de viñas viejas suelen ganar profundidad, especias y estructura. Los rosados aprovechan el color y el carácter de la variedad. También hay blancos, dulces y ensamblajes con Syrah, Garnacha Tintorera, Cabernet Sauvignon, Merlot o Petit Verdot.
Qué mirar en la etiqueta: Municipio, edad del viñedo, porcentaje de Monastrell, altitud, crianza y origen parcelario pueden dar pistas. No todas las botellas incluyen esos datos, pero cuando aparecen ayudan a distinguir un vino regional de una selección más precisa.
Para empezar, busca un Monastrell joven con poca madera. Después compara con una selección de viñas viejas. La diferencia debería venir de mayor profundidad y complejidad, no solo de más alcohol o roble.
DOP Bullas: sierras, altitud y una Monastrell con otra frescura
Bullas ocupa el noroeste y centro-oeste murciano, con un paisaje de sierras, valles y cuencas interiores. Su territorio comprende Bullas, Cehegín, Mula, Pliego y Ricote, además de partes de Calasparra, Caravaca de la Cruz, Lorca y Moratalla.
La Monastrell es la protagonista de tintos y rosados, pero la denominación admite una gama amplia de vinos. Macabeo tiene un papel importante en blancos, y también aparecen variedades tintas y blancas complementarias autorizadas por el pliego.
La lectura más útil para el consumidor es buscar equilibrio antes que potencia. Un tinto de Bullas puede ofrecer fruta negra y roja, notas de hierbas y especias, tanino firme y una sensación más fresca de lo esperado. Los rosados pueden acompañar arroz, embutidos y verduras asadas con mucha solvencia.
Qué elegir en Bullas: Empieza con un rosado o un tinto joven para percibir la fruta. Después prueba una Monastrell de viñedo viejo o una elaboración de parcela. Para conocer la cara menos evidente, busca un blanco de Macabeo o un espumoso amparado.
Bullas no necesita competir con Jumilla o Yecla por concentración. Su valor está en mostrar cómo la Monastrell cambia al subir de cota y entrar en un paisaje más serrano.
DOP Yecla: un municipio, un altiplano y una identidad muy definida
Yecla es fácil de ubicar porque su denominación comprende exclusivamente el término municipal. Esa concentración territorial refuerza una identidad clara, aunque dentro del municipio existan diferencias de altitud, exposición y suelo.
Los viñedos se sitúan en altitudes relevantes para una zona mediterránea y sobre suelos generalmente calizos, pobres en materia orgánica y con buena permeabilidad. La escasez de lluvia y la amplitud térmica condicionan rendimientos y maduración.
Monastrell es la referencia tinta y Macabeo la blanca más fácil de reconocer. En tintos también se utilizan variedades complementarias para aportar perfume, color, estructura o frescura. La mezcla no elimina automáticamente la identidad: importa si la Monastrell mantiene el protagonismo y si el conjunto refleja el territorio.
Qué elegir en Yecla: Un Monastrell joven permite conocer la fruta y el perfil mediterráneo. Una crianza equilibrada añade especias y estructura. Las viñas viejas pueden ofrecer más profundidad, siempre que el vino no dependa exclusivamente de la sobremadurez o la madera.
Yecla es una buena zona para comparar precio y personalidad: existen vinos accesibles para diario y botellas más ambiciosas de parcela, viñedo viejo o crianza prolongada.
IGP Murcia e IGP Campo de Cartagena: la parte más flexible del mapa
Las IGP permiten elaborar vinos con referencia geográfica y reglas propias, pero con mayor flexibilidad que una denominación de origen. Esa libertad puede ser útil para trabajar variedades o estilos que no encajan en Bullas o Yecla, o para proyectos situados fuera de sus límites.
IGP Murcia: La IGP Murcia ofrece un marco regional para blancos, rosados y tintos. Para el consumidor, la recomendación es mirar con atención el productor y la variedad. La mención regional es amplia y puede reunir vinos de perfiles muy distintos.
IGP Campo de Cartagena: Campo de Cartagena comprende Cartagena, Torre Pacheco, La Unión y Fuente Álamo. Es una zona cálida y seca, próxima al Mediterráneo, donde se elaboran blancos, rosados, tintos y vinos dulces naturales. La producción es mucho menor que la de las grandes denominaciones interiores, pero completa la geografía vinícola de la comunidad.
Una IGP no debe descartarse por sistema. Puede esconder un vino experimental, una variedad poco habitual, una mezcla distinta o un proyecto localizado fuera de las DOP regionales.
Uvas clave de Murcia
La Monastrell domina la imagen regional, pero no está sola. Conocer unas pocas variedades ayuda a interpretar etiquetas y a elegir vinos más diversos.
| Uva | Dónde aparece | Qué aporta | Cómo usarla en la mesa |
|---|---|---|---|
| Monastrell | Bullas, Yecla, Jumilla e IGP | Fruta negra y roja, hierbas, especias, color, tanino y capacidad para estilos jóvenes, crianzas, rosados y dulces. | Arroces, cordero, carnes a la brasa, guisos, quesos curados y cocina especiada. |
| Macabeo | Bullas, Yecla, Jumilla e IGP | Blancos frescos, fruta blanca, flores, notas herbales y buena utilidad gastronómica. | Pescado, ensaladas, verduras, arroces marineros, aperitivos y quesos suaves. |
| Syrah | DOP e IGP como variedad complementaria | Color, fruta negra, pimienta, perfume y textura. | Carnes asadas, embutidos, platos especiados y guisos. |
| Garnacha Tintorera | Especialmente en Jumilla y proyectos concretos | Mucho color, estructura y fruta madura. | Caza, carnes rojas, estofados y quesos intensos. |
| Tempranillo | Bullas, Yecla, Jumilla e IGP según autorización | Fruta roja, estructura media y facilidad para la crianza. | Tapas, carnes blancas, embutidos y guisos de intensidad media. |
| Airén y otras blancas autorizadas | Jumilla e IGP, según figura | Blancos sencillos, frescos o de perfil varietal según elaboración. | Aperitivos, cocina ligera, pescado y comidas informales. |
Qué estilos de vino se elaboran en Murcia
Tintos jóvenes de Monastrell: Buscan fruta, facilidad y una expresión directa de la variedad. Funcionan bien para tapas, embutidos, hamburguesas, carnes blancas y arroces. Servirlos ligeramente frescos puede mejorar su equilibrio en meses cálidos.
Monastrell de viñas viejas: Suelen ofrecer más concentración, tanino y profundidad. La calidad depende de que la fruta conserve frescura y de que la crianza no tape el viñedo. Son vinos apropiados para cordero, carnes rojas, caza y quesos curados.
Rosados gastronómicos: La Monastrell produce rosados con color, fruta y volumen. Pueden acompañar arroz con conejo, paella, verduras asadas, atún, pasta, embutidos y platos especiados mejor que muchos rosados demasiado ligeros.
Blancos: Macabeo es una referencia habitual, aunque existen otras uvas autorizadas. Los blancos jóvenes priorizan frescura y fruta; las elaboraciones con lías o crianza buscan más textura y capacidad gastronómica.
Espumosos: Algunas figuras admiten vinos espumosos. Son una opción minoritaria, pero interesante para ver otra cara del territorio, especialmente cuando mantienen sequedad, frescura y una burbuja bien integrada.
Dulces y vinos de licor: La Monastrell puede producir vinos dulces intensos, con fruta negra, pasas, especias y chocolate. Necesitan equilibrio para no resultar pesados y funcionan bien con quesos curados, postres de cacao o como vino de sobremesa.
Qué vino de Murcia elegir según lo que buscas
| Si buscas... | Zona o figura | Estilo recomendado | Qué puedes esperar |
|---|---|---|---|
| Un tinto joven y frutal | Bullas, Yecla o Jumilla | Monastrell joven con poca madera | Fruta negra y roja, hierbas, tanino moderado y consumo sencillo. |
| Una Monastrell más fresca | Bullas o parcelas altas de Yecla y Jumilla | Vino de altitud o vendimia precisa | Mayor tensión, hierbas, especias y menos sensación cálida. |
| Un vino profundo para carne | Jumilla, Yecla o Bullas | Viñas viejas o crianza equilibrada | Más concentración, tanino, fruta madura y capacidad de guarda. |
| Un rosado para comer | Bullas, Yecla o Jumilla | Rosado de Monastrell | Fruta, color, volumen y buena respuesta con arroz y cocina especiada. |
| Un blanco sencillo y fresco | DOP o IGP | Macabeo joven | Fruta blanca, flores, frescura y perfil fácil para aperitivo. |
| Algo menos habitual | IGP Murcia o Campo de Cartagena | Varietal, mezcla especial o vino dulce | Mayor libertad de estilo y una lectura distinta del territorio. |
Maridajes: vinos murcianos según el plato
Arroz con conejo, arroz de verduras y caldero: Un rosado de Monastrell puede ser una de las mejores opciones para arroces de carne o verduras. Con caldero y pescado, conviene un blanco de Macabeo o un rosado seco con buena acidez. Los tintos jóvenes deben servirse frescos y evitar exceso de madera.
Zarangollo, pisto y verduras asadas: Los blancos, rosados y tintos jóvenes ligeros suelen funcionar mejor que una crianza potente. La fruta y la frescura acompañan el huevo, el calabacín, la cebolla, el pimiento y el tomate sin taparlos.
Cordero, cabrito y carnes a la brasa: Aquí tiene sentido una Monastrell de viñas viejas o una crianza de Yecla, Jumilla o Bullas. Busca tanino maduro, fruta suficiente y una madera integrada. El vino debe limpiar la grasa sin multiplicar la sensación de calor.
Embutidos y quesos: Con embutidos funcionan tintos jóvenes y rosados. Para quesos curados o Queso de Murcia al Vino, prueba una Monastrell con estructura, un vino dulce o incluso un blanco con volumen si el queso no es demasiado intenso.
Pescado, marisco y cocina litoral: Los blancos de Macabeo, otras blancas autorizadas y algunos rosados secos pueden acompañar pescado a la plancha, marisco, salazones y platos de la costa. La salinidad pide frescura, no necesariamente mucha graduación.
Postres y sobremesa: Una Monastrell dulce puede acompañar chocolate negro, postres de fruta roja, quesos azules o curados. También puede tomarse sola en pequeñas cantidades, evitando servirla demasiado caliente.
Rutas del vino en Murcia
Jumilla: viñas viejas, castillo y altiplano: Jumilla permite combinar bodegas, viñedos en vaso, gastronomía, patrimonio y paisaje. El castillo, el casco urbano, el museo del vino y las visitas a parcelas ayudan a entender por qué la denominación desborda la imagen de un solo tipo de tinto.
Yecla: una denominación concentrada: La ventaja de Yecla es la concentración territorial. En una escapada se pueden visitar bodegas, conocer el altiplano, observar suelos y viñedos y completar la experiencia con gastronomía local y patrimonio arqueológico o cultural.
Bullas: vino, sierra y pueblos del noroeste: Bullas ofrece una ruta muy conectada con el paisaje. Puede combinarse con Cehegín, Caravaca de la Cruz, Mula, Moratalla y otros municipios de la zona. La altitud, los montes y la gastronomía ayudan a explicar su perfil diferente.
Campo de Cartagena: una ruta menos evidente: La producción es menor y las visitas requieren más planificación, pero esta zona permite relacionar vino, paisaje mediterráneo, patrimonio minero, costa y cocina marinera. Es una buena manera de salir del eje exclusivo de la Monastrell interior.
Errores frecuentes al hablar de los vinos de Murcia
Presentar Jumilla como una denominación exclusivamente murciana: El municipio de Jumilla es murciano y central en la DOP, pero la zona protegida incluye también seis municipios de Albacete. La denominación es supraautonómica.
Creer que toda Monastrell es pesada: La variedad puede producir vinos cálidos y concentrados, pero también rosados, tintos jóvenes y vinos de altitud con buena frescura. El estilo depende del viñedo y de la elaboración.
Confundir potencia con calidad: Más alcohol, más color o más madera no implican automáticamente mayor calidad. Un vino equilibrado debe conservar fruta, acidez, textura y una crianza proporcionada.
Olvidar los blancos y rosados: Macabeo y otras blancas permiten vinos frescos y gastronómicos. Los rosados de Monastrell pueden tener suficiente volumen para acompañar arroces, embutidos y platos especiados.
Tratar Bullas, Yecla y Jumilla como si fueran lo mismo: Comparten Monastrell y clima seco, pero cambian la altitud, el relieve, el tamaño del territorio, los suelos y la historia de cada denominación.
Descartar las IGP: IGP Murcia y Campo de Cartagena pueden contener proyectos interesantes y estilos que no encajan en las DOP. La categoría de la etiqueta no sustituye al análisis del productor y del vino.
Cómo seguir explorando el mapa del vino español
Murcia conecta de forma natural con Alicante, Almansa y el sureste de Castilla-La Mancha. Monastrell, Garnacha Tintorera, secano, altitud y paisajes mediterráneos de interior forman un corredor que atraviesa fronteras administrativas.
Jumilla es el mejor ejemplo de esa continuidad. La denominación une Murcia y Albacete, por lo que conviene leerla junto a las páginas regionales y a la futura guía de figuras supraautonómicas.
Fuentes y criterio editorial
La organización de figuras, ámbitos y datos básicos se ha contrastado con fuentes oficiales del Ministerio de Agricultura, la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y los consejos reguladores. Después se ha adaptado a un lenguaje práctico para el consumidor.
- MAPA: listado oficial de DOP e IGP de vinos registradas en la Unión Europea
- Consejo Regulador DOP Bullas
- Consejo Regulador DOP Yecla
- Consejo Regulador DOP Jumilla
- Región de Murcia: información oficial de la DOP Bullas
- Región de Murcia: información oficial de la DOP Yecla
- Región de Murcia: información oficial de la IGP Campo de Cartagena
- MAPA: pliego de condiciones de la IGP Murcia
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Resumen práctico
Murcia se entiende desde la Monastrell, pero no termina en ella. Bullas aporta sierra y altitud; Yecla concentra un altiplano de fuerte identidad; Jumilla une Murcia y Albacete mediante viñedos secos y cepas viejas; y las IGP Murcia y Campo de Cartagena amplían el mapa hacia proyectos y zonas más flexibles.
Una ruta de cinco botellas puede ser suficiente para empezar: rosado de Monastrell, tinto joven de Yecla, Monastrell de altitud de Bullas, viñas viejas de Jumilla y blanco de Macabeo o una botella de IGP.
La idea central es esta: la identidad murciana no depende de hacer el vino más potente, sino de mostrar cómo una variedad adaptada al calor y al secano cambia con la altitud, el suelo, la parcela y la forma de elaborar.
❓ Preguntas frecuentes sobre los vinos de Murcia
¿Cuáles son las denominaciones de vino de Murcia?
La Región de Murcia tiene como figuras propias la DOP Bullas, la DOP Yecla, la IGP Murcia y la IGP Campo de Cartagena. Además, la DOP Jumilla es esencial para el vino murciano, aunque es supraautonómica porque incluye también municipios de Albacete.
¿Jumilla pertenece únicamente a Murcia?
No. La DOP Jumilla comprende el municipio murciano de Jumilla y también Albatana, Fuente-Álamo, Hellín, Montealegre del Castillo, Ontur y Tobarra, en la provincia de Albacete. Por eso debe explicarse como una denominación compartida entre Murcia y Castilla-La Mancha.
¿Cuál es la uva más representativa de Murcia?
La Monastrell es la variedad tinta más representativa. Es fundamental en Bullas, Yecla y Jumilla y puede producir tintos jóvenes, vinos de viñas viejas, rosados, dulces y estilos más frescos o más concentrados según la altitud, la parcela y la elaboración.
¿Todos los vinos de Monastrell son muy potentes?
No. La Monastrell puede dar vinos concentrados, pero también rosados gastronómicos, tintos jóvenes de fruta, vinos de altitud con frescura y elaboraciones dulces. La fecha de vendimia, el rendimiento, el suelo, la altura y la crianza cambian mucho el resultado.
¿Qué diferencia a Bullas, Yecla y Jumilla?
Bullas tiene una lectura más serrana y de altitud; Yecla se concentra en un solo municipio de altiplano y fuerte identidad Monastrell; Jumilla abarca un territorio más amplio entre Murcia y Albacete, con mesetas, sierras, viñedos viejos y gran diversidad de estilos.
¿Murcia produce también vinos blancos?
Sí. Macabeo es una de las referencias blancas más habituales, junto con otras variedades autorizadas según la figura. También hay blancos jóvenes, vinos con lías, espumosos y elaboraciones amparadas por las IGP Murcia y Campo de Cartagena.
¿Qué vino murciano elegir para empezar?
Una buena introducción es un rosado de Monastrell, un tinto joven de Bullas, Yecla o Jumilla y un blanco de Macabeo. Después se puede pasar a una Monastrell de viñas viejas, un vino de parcela o una elaboración dulce.
¿Con qué platos combinan los vinos de Murcia?
Los rosados funcionan con arroces, verduras y cocina especiada; los tintos jóvenes con embutidos, carnes blancas y tapas; y las Monastrell de más estructura con cordero, carnes a la brasa, guisos, quesos curados y platos de caza.