🍷 Kir
El Kir combina vino blanco seco y crème de cassis en una relación 9:1. La receta parece inmediata, pero la grosella negra concentra azúcar, acidez y color; diez mililitros pueden complementar el vino o cubrirlo por completo si se mide con descuido.
Antes de adoptar su nombre actual se conocía como blanc-cassis. Félix Kir, alcalde de Dijon después de la Segunda Guerra Mundial, contribuyó a popularizarlo en recepciones y a asociarlo con dos productos de Borgoña: vino blanco y licor de grosella negra.
- Ración: 1 copa
- Tiempo: 4 minutos
- Técnica: construcción directa
- Perfil: vínico, frutal, fresco y agridulce
- Contiene alcohol
Ingredientes y proporciones
- 90 ml de vino blanco seco, muy frío.
- 10 ml de crème de cassis.
La proporción 9:1 mantiene al vino como ingrediente principal. Algunas versiones históricas y preferencias locales utilizan más cassis, pero una cantidad mayor vuelve la copa más dulce, oscura y dominada por fruta.
Ambos productos deben estar fríos. La receta no recibe hielo y depende de la temperatura inicial para conservar frescura durante toda la ración.
Preparación paso a paso
- Enfría una copa de vino blanco pequeña y asegúrate de que esté limpia y sin olores.
- Prueba el vino y la crème de cassis por separado antes de mezclarlos.
- Mide 10 ml de crème de cassis y viértelos en el fondo de la copa.
- Mide 90 ml de vino blanco seco directamente desde una botella bien refrigerada.
- Añade el vino lentamente sobre la cassis para que el movimiento inicie la integración.
- Da una única vuelta suave con una cucharilla si queda una zona oscura concentrada en el fondo.
- Comprueba que la copa esté fría y que el color sea uniforme, de rosa a rubí pálido.
- Sirve sin hielo ni guarnición según la fórmula IBA.
Verter la cassis primero facilita que el vino la levante desde el fondo. Si la densidad del licor deja una franja oscura, basta una vuelta suave. Remover repetidamente no aporta nada y calienta la copa.
Cómo reconocer el punto correcto
El color varía de rosa vivo a rubí pálido según el vino y la cassis, pero debe ser uniforme. En nariz se reconocen grosella negra y vino blanco; la fruta no debería ocultar por completo acidez, flores o notas minerales.
El primer sorbo es fresco y vínico, seguido de fruta oscura y un final ligeramente dulce. Si parece licor diluido, sobra cassis. Si solo sabe a vino teñido, el producto de grosella es débil o se midió por debajo de la fórmula.
La temperatura debe ser de aperitivo frío, no helado hasta perder aroma. Una copa recién sacada del congelador puede apagar el vino y acumular condensación innecesaria.
Elegir el vino blanco
Aligoté de Borgoña es la referencia tradicional: aporta acidez, perfil seco y una fruta contenida capaz de equilibrar el licor. No es obligatorio para la fórmula IBA, que indica vino blanco seco.
Funcionan otros blancos frescos y sin madera dominante. Evita vinos semidulces, muy alcohólicos o intensamente aromáticos; suman azúcar o perfume a un ingrediente ya concentrado.
Utiliza un vino que beberías solo. La cassis puede redondear una acidez elevada, pero no elimina oxidación, corcho, acidez volátil ni sabores defectuosos.
Una copa de tamaño contenido ayuda a servir los 100 ml previstos sin que parezcan perdidos y reduce la superficie expuesta al aire. El recipiente debe permitir reconocer el aroma del vino, no comportarse como un vaso grande de refresco.
Comprender la crème de cassis
Crème de cassis es un licor de grosella negra con una concentración importante de azúcar. La palabra francesa crème describe esa categoría dulce; no significa que contenga lácteos ni que la bebida deba quedar cremosa.
Una buena cassis aporta fruta madura, acidez, tanino ligero y profundidad, no solo jarabe. Las marcas varían, de modo que 10 ml pueden parecer más o menos intensos. Prueba el producto antes de ajustar.
La densidad también cambia la integración. Una cassis espesa puede permanecer en el fondo si el vino se vierte con excesiva suavidad; otra más fluida se mezcla casi sola. La solución no es remover durante un minuto, sino observar el primer vertido y dar una sola vuelta cuando resulte necesaria.
Conserva la botella bien cerrada, lejos de luz y calor; una vez abierta, el frío ayuda a mantener la fruta. Un licor oxidado pierde viveza y deja un dulzor plano.
Errores frecuentes y cómo corregirlos
Servir el vino templado
La copa nace sin hielo y no se enfría después. Refrigera vino, cassis y copa.
Verter el licor a ojo
Una pequeña diferencia altera mucho el azúcar. Mide 10 ml con precisión.
Utilizar un blanco dulce
La cassis ya aporta azúcar. Escoge un vino seco y con acidez.
Intentar rescatar un vino defectuoso
El licor enmascara matices, no corrige defectos. Abre otra botella.
Variantes con intención
Kir Royal
Sustituye el vino tranquilo por Champagne según la nota IBA. Añade el espumoso despacio para conservar burbuja.
Con otro espumoso
Crémant, cava o un espumoso brut producen una variante festiva. Nómbrala correctamente y ajusta la cassis según acidez y dosage.
Communard o Cardinal
Utiliza vino tinto en lugar de blanco. Busca fruta y tanino moderado para que la grosella no vuelva pesada la mezcla.
Sin alcohol
Combina vino blanco desalcoholizado seco con una pequeña medida de jarabe o preparado de grosella. Ajusta el azúcar porque no equivale a la cassis.
Servicio, maridajes y organización

Sirve como aperitivo con gougères, quiche, quesos suaves, patés, charcutería y pequeños bocados salados. La acidez del vino abre el apetito y la cassis acompaña mantequilla y fruta sin exigir un postre.
Para varias personas mantén las botellas frías y prepara cada copa en el momento. Solo requiere dos vertidos, y así el vino conserva aroma y temperatura mejor que en una jarra.
Su graduación es moderada, pero la ración contiene vino y licor. Sirve una copa medida y ofrece agua.
❓ Preguntas frecuentes sobre el Kir
¿Qué proporción lleva el Kir?
La fórmula IBA utiliza 90 ml de vino blanco seco y 10 ml de crème de cassis, una relación 9:1. La cassis se vierte primero, se completa con vino frío y se sirve sin hielo ni guarnición.
¿Qué vino blanco se utiliza tradicionalmente?
El Bourgogne Aligoté es la referencia histórica de Borgoña por su acidez y perfil seco. También funciona otro blanco seco, fresco y sin madera dominante. Debe ser agradable por sí solo; el licor no rescata un vino defectuoso.
¿Qué es la crème de cassis?
Es un licor dulce y concentrado de grosella negra. La palabra crème describe su nivel de azúcar y textura, no la presencia de nata. Aporta fruta oscura, color, acidez y dulzor en una cantidad pequeña.
¿En qué se diferencia el Kir Royal?
El Kir utiliza vino blanco tranquilo. El Kir Royal sustituye ese vino por Champagne según la nota IBA; también pueden emplearse otros espumosos en variantes, pero no deben presentarse automáticamente como Champagne.
¿Se sirve con hielo?
La receta IBA se sirve fría y sin hielo. Por eso conviene refrigerar vino, licor y copa. Un cubo puede utilizarse como adaptación cuando los ingredientes están templados, pero diluye el vino y modifica la relación 9:1.
¿Por qué queda demasiado dulce?
Puede haberse añadido demasiada cassis, utilizarse un vino semidulce o elegirse un licor especialmente concentrado. Mide 10 ml, usa un blanco seco y ajusta después en pasos pequeños, no llenando la copa con más vino a ciegas.
¿Puede usarse jarabe de grosella negra?
No como sustitución directa. El jarabe no aporta alcohol y suele tener otra concentración de azúcar y fruta. Puede servir para una bebida sin alcohol con vino desalcoholizado, pero no produce el mismo Kir.
¿Puede prepararse una jarra con antelación?
Puede medirse para varias copas poco antes de servir, pero el vino pierde frescura y temperatura si espera. Es preferible conservar ambos productos fríos y montar cada ración en segundos.
¿Es un cóctel de baja graduación?
Su graduación se aproxima a la del vino, ligeramente modificada por la crème de cassis. Es menor que la de muchos cócteles con destilado, pero contiene alcohol y debe servirse en una ración medida.
Fuentes y criterio de la receta
La proporción y el servicio parten del Kir publicado por la International Bartenders Association: 90 ml de vino blanco seco y 10 ml de crème de cassis, montados en copa y servidos sin guarnición.
