🌿 Hugo Spritz
El Hugo Spritz combina Prosecco, flor de saúco, soda, menta y lima en una copa amplia con hielo. Frente al amargor de otros spritz, propone un perfil floral y luminoso. Precisamente por eso necesita contención: demasiado sirope o menta machacada convierten la frescura en perfume dulce.
La bebida se asocia al norte de Italia y al Tirol del Sur desde comienzos del siglo XXI. Las primeras versiones utilizaron sirope de melisa y evolucionaron hacia la flor de saúco, más disponible. Hoy conviven recetas con sirope y con licor; esta guía parte de la variante de sirope para mantener el carácter ligero de aperitivo.
- Ración: 1 copa amplia
- Tiempo: 6 minutos
- Técnica: construcción directa y removido breve
- Perfil: floral, cítrico, fresco y espumoso
- Contiene alcohol y sulfitos
Ingredientes y proporciones
- 150 ml de Prosecco seco y muy frío.
- 20 ml de sirope de flor de saúco.
- 20 a 30 ml de soda o agua con gas muy fría.
- 2 a 4 hojas de menta fresca y 1 ramita para terminar.
- 1 rodaja fina o cuña pequeña de lima.
- Hielo firme para servir.
El sirope de saúco cambia mucho de una marca a otra. Veinte mililitros funcionan como referencia, no como permiso para ignorar la etiqueta y el sabor. Si el producto está muy concentrado, 15 ml pueden bastar; si parece un cordial ligero, quizá necesite algo más.
Todo excepto el hielo debe comenzar frío. Depender de los cubos para enfriar 200 ml de líquido templado provoca una dilución rápida y reduce la burbuja antes de que la copa llegue a la mesa.
Preparación paso a paso
- Enfría una copa de vino amplia y conserva Prosecco y soda en la nevera hasta el último momento.
- Revisa la menta, elimina tallos dañados y da una palmada suave a las hojas para liberar aroma sin machacarlas.
- Llena la copa con cubos de hielo firmes hasta superar la mitad de su volumen.
- Vierte los 20 ml de sirope de flor de saúco y añade las hojas de menta.
- Incorpora lentamente los 150 ml de Prosecco seco por la pared de la copa.
- Añade de 20 a 30 ml de soda muy fría según el dulzor del sirope y el tamaño del servicio.
- Remueve una sola vez desde el fondo con movimientos lentos para distribuir el sirope sin perder burbuja.
- Termina con la rodaja de lima y una ramita de menta fresca y sirve inmediatamente.
El orden ayuda a integrar un sirope denso sin maltratar la carbonatación. Una única vuelta de cuchara desde el fondo levanta el saúco y distribuye la menta. Movimientos rápidos o repetidos liberan gas y fragmentan las hojas.
Vierte el Prosecco lentamente por la pared de la copa. No evita toda pérdida de burbuja, pero reduce espuma descontrolada y permite conservar un servicio limpio.
Cómo reconocer el punto correcto
La bebida debe ser pálida, brillante y atravesada por una burbuja visible. Las hojas permanecen verdes y enteras entre el hielo; una rodaja fina de lima aporta color sin llenar la copa de pulpa.
En nariz aparecen menta fresca, flores blancas, uva y cítrico. En boca, el saúco abre con dulzor moderado, Prosecco aporta acidez y la soda aligera el final. Si recuerda a un refresco floral plano, falta burbuja; si resulta empalagoso, sobra sirope o el vino es demasiado dulce.
El hielo debe ocupar espacio suficiente para mantener frío, pero no tanto que solo quepan unos pocos mililitros. Una copa amplia permite equilibrar volumen de bebida, cubos y aromas.
Elegir y conservar el Prosecco
Busca un Prosecco seco, limpio y fresco. Las indicaciones de dulzor pueden resultar contraintuitivas: un Extra Dry contiene normalmente más azúcar que un Brut. Para una receta con sirope, Brut suele ofrecer un margen de equilibrio cómodo.
No es necesario abrir una botella compleja destinada a beber sola, pero tampoco conviene mezclar un vino oxidado o sin gas. El cóctel no recupera aromas ni carbonatación que ya se han perdido.
Enfría la botella varias horas y ábrela justo antes de servir. Si sobra, utiliza un tapón específico para espumosos y refrigera. Aun así, la presión y la viveza disminuyen; planifica las raciones para consumirla pronto.
Un espumoso seco de otra procedencia puede producir una buena bebida, aunque el nombre y el perfil tradicional se vinculan al Prosecco. Evita productos aromatizados que compitan con saúco y menta.
Flor de saúco, menta y lima
El saúco ofrece notas florales, melosas y de fruta blanca. En forma de sirope añade aroma y azúcar sin subir la graduación. En forma de licor aporta también alcohol y una sensación más amplia; no son intercambiables mililitro por mililitro sin probar.
La menta se trata con suavidad. Una palmada breve rompe algunas células aromáticas; machacarla contra el fondo libera partículas y amargor. Dos o cuatro hojas dentro de la copa y una ramita fresca en la parte superior son suficientes.
La lima actúa sobre todo por aroma. Una rodaja o cuña pequeña equilibra la asociación floral con un cítrico verde. Exprimir grandes gajos puede desplazar la estructura hacia la acidez y ocultar la delicadeza del vino.
La versión primitiva atribuida a Roland Gruber empleaba melisa. Prepararla es posible cuando se dispone de un sirope limpio y bien dosificado, pero no hace que la variante moderna de saúco sea menos reconocible.
Errores frecuentes y cómo corregirlos
Utilizar Prosecco templado
El hielo se funde para enfriarlo y la copa pierde gas. Refrigera vino, soda y vaso.
Machacar la menta
Libera amargor y fragmentos. Da una palmada suave y conserva las hojas enteras.
Remover como un cóctel sin burbujas
La carbonatación desaparece. Una vuelta lenta desde el fondo es suficiente.
No adaptar el sirope
Las concentraciones varían. Prueba el producto y ajusta de 5 en 5 ml.
Variantes con intención
Con licor de flor de saúco
Utiliza 30 a 45 ml de licor, 60 a 90 ml de Prosecco y 45 a 60 ml de soda. Aumenta el alcohol y cambia la estructura; ajusta después de probar.
Hugo de melisa
Sustituye el saúco por 20 ml de sirope de melisa. El perfil será más herbáceo y cercano a las primeras versiones asociadas al cóctel.
Más seco
Reduce el sirope a 15 ml, elige Prosecco Brut y sube la soda a 30 ml. Mantén menta y lima para no perder identidad.
Sin alcohol
Combina espumoso sin alcohol seco, sirope de saúco y soda. Revisa el azúcar porque muchos sustitutos ya contienen un dulzor considerable.
Servicio, maridajes y organización

Funciona como aperitivo con focaccia, quesos frescos, salmón ahumado, ensaladas, verduras, marisco, aceitunas y bocados con hierbas. La flor acompaña alimentos delicados; platos muy picantes o postres dulces pueden borrar su frescura.
Para un grupo deja el sirope medido en las copas, prepara la menta y mantén botellas cerradas en hielo. Añade Prosecco y soda solo cuando cada persona vaya a recibir su copa. Una jarra preparada pierde gas con demasiada rapidez.
La variante con sirope es relativamente ligera, pero contiene 150 ml de vino espumoso. Sirve una ración medida, ofrece agua y no confíes en su sabor suave para calcular el consumo.
❓ Preguntas frecuentes sobre el Hugo Spritz
¿Qué proporción lleva el Hugo Spritz?
Una versión europea equilibrada utiliza 150 ml de Prosecco seco, 20 ml de sirope de flor de saúco y un golpe de 20 a 30 ml de soda, con hielo, menta y lima. El dulzor se ajusta según la concentración real del sirope.
¿A qué sabe el Hugo Spritz?
Es floral, cítrico, fresco y ligeramente dulce. El Prosecco aporta fruta y burbuja, el saúco recuerda a flores blancas y miel suave, la soda aligera y menta y lima refrescan la nariz sin dominar.
¿Se prepara con sirope o con licor de saúco?
Ambas versiones están extendidas. La fórmula de esta página utiliza sirope y conserva una graduación más baja. Si se emplea licor, aumenta el alcohol y suele reducirse la cantidad de Prosecco o ajustarse la soda para evitar exceso de dulzor.
¿Qué Prosecco funciona mejor?
Uno seco, fresco y con burbuja viva. Un estilo demasiado dulce sumado al sirope puede resultar pesado. No es necesario elegir una botella de crianza compleja, pero sí una que beberías sola y que haya permanecido bien fría.
¿Hay que machacar la menta?
No. Presionarla con fuerza libera clorofila, fragmentos y amargor vegetal. Basta con darle una palmada suave y sumergir algunas hojas. La ramita de guarnición se coloca cerca de la nariz.
¿Por qué el sirope queda en el fondo?
Es más denso que Prosecco y soda. Viértelo antes y remueve una sola vez desde la base después de añadir todos los líquidos. Agitar o remover demasiado elimina carbonatación sin mejorar la integración.
¿Cómo se corrige si queda demasiado dulce?
Añade 10 o 20 ml más de soda y utiliza una lima aromática. En la siguiente copa reduce el sirope a 15 ml o elige un Prosecco más seco. No añadas gran cantidad de zumo porque transforma el spritz en un sour.
¿Puede prepararse una jarra?
Puede calcularse para varias personas, pero Prosecco, soda e hielo deben incorporarse justo al servir. Mezclar con antelación pierde gas y diluye. Es preferible dejar sirope medido en cada copa y completar una por una.
¿Es un cóctel de baja graduación?
La versión con sirope obtiene su alcohol únicamente del Prosecco y se abre con soda, por lo que suele ser más ligera que un cóctel de destilados. Aun así contiene una ración amplia de vino espumoso y debe consumirse con moderación.
Fuentes y criterio de la receta
La proporción base sigue la guía de un productor de Prosecco para preparar Hugo con 150 ml de Prosecco, 20 ml de saúco, soda, menta y cítrico. Se expresa como fórmula genérica, sin exigir una marca concreta.
La variante contemporánea con licor, así como la recomendación de no machacar la menta, se contrasta con la receta de Hugo Spritz publicada por St-Germain.
